jueves, 4 de octubre de 2012

Debate Obama-Romney desde el punto de vista televisivo




Quienes seguimos el debate en vivo entre Barack Obama y Mitt Romney no nos fue difícil, desde un ángulo estrictamente televisivo, llegar a la conclusión de que el candidato republicano impactó mejor en el público.

Minutos después las encuestas confirmaron esa convicción en un porcentaje abrumadoramente favorable para Romney. Los resultados de esas encuestas, desde luego, fueron influidas por otros ángulos como el candente tema económico y su correspondiente exposición por los contendores. De hecho, Obama no fue tan convincente en un asunto que es el talón de Aquiles de su gestión.

Probablemente Obama recupere posiciones en los otros dos debates, especialmente en el de la política internacional, en el que Romney no se ha mostrado sólido y ha protagonizado más de un desacierto.

Volviendo al detalle estrictamente del desarrollo televisivo se puede indicar, debido a mi experiencia profesional en el tema, lo siguiente:

  1. Mitt Romney lució una personalidad más televisiva que Obama. Fue realmente una sorpresa su comportamiento seguro y su dominio del lenguaje del medio.  Y este detalle le otorgará ventaja inicial en las próximas confrontaciones.  Recuérdese lo sucedido en el primer debate presidencial entre Richard Nixon y John Kennedy.  Las encuestas  declararon ganador del debate a Kennedy por su presencia televisiva, no tanto por la fuerza de sus argumentos ya que Nixon ganó las preferencias entre los que siguieron el acto por radio.
  2.   La suerte de Romney en el sorteo. Fue un  detalle importante que perjudicó a Obama ya que él tuvo que iniciar la confrontación y no cerrarla.  Romney aprovechó muy bien  la oportunidad anhelada en este tipo de programa de decir la última palabra, causar la impresión final. Recuérdese  el debate entre Vargas Llosa y Alberto Fujimori, en el que éste cerró las exposiciones con una grave denuncia que su contendor no pudo refutar.
  3.   Los “tiros de cámara” con tomas de reacción que también favorecieron al candidato republicano. Con esas tomas, Romney casi neutralizó los esfuerzo expositivos del mandatario norteamericano.  El director de cámaras parecía un simpatizante republicano.  Este aspecto de los “tiros de cámara”, en los debates peruanos, está radicalmente establecido: nada de tomas de reacción de los antagonistas.
 
a.      .
b.      
 

miércoles, 3 de octubre de 2012

Los ángulos inesperados en las coberturas periodísticas




El tenso diálogo de la pareja presidencial

 
En la cobertura de sucesos, especialmente los de gran magnitud e importancia, a veces ocurren hechos inesperados, que pueden resultar de interés general.

El periodista avisado debe estar prevenido para no descuidar esos ángulos, casi siempre singulares.

Tal es lo sucedido en la reunión de ASPA con el matrimonio presidencial, que ha dado lugar a muchos y encontrados comentarios. Ha habido quienes han llegado a opinar que detalles como el producido no deberían difundirse, porque significaba restar trascendencia a la reunión de los países árabes con los sudamericanos.

Sin duda muchos de los opinantes no son periodistas o, si lo son, carecen del exigido sentido de la noticia y del interés general.

En cualquier país del mundo una escena desusada y pública de una pareja presidencial merecerá, sin duda alguna, atención y difusión periodísticas en todo medio que ejerza la libertad de información.  Sólo en los medios manejados por los gobiernos o muy comprometidos será censurada o ocultada.

Desde luego ángulos noticiosos como el que se refiere estas líneas, no deben merecer mayor despliegue o duración que el acontecimiento principal.  Serán un detalle distinto, complementario de la cobertura general.



lunes, 1 de octubre de 2012

Se extiende el “continente basura” en el Océano Pacífico.





Corría el 13 de agosto de 1997 y el oceanógrafo Charles Moore navegaba por el Pacífico. Su velero volvía a California desde Hawái, luego de una regata. Él y sus cinco tripulantes habían tomado una ruta poco transitada y ese giro inesperado en su bitácora también cambió sus vidas y el sentido que tenía hasta ese momento el océano para ellos. De un momento a otro, comenzaron a ver una hilera de bolsas de plástico, redes, conos asiáticos de señalización de tráfico, jarras, zapatos, cepillos de dientes, muñecas descabezadas y bombillos.
En ese instante, Moore, como un Cristóbal Colón moderno, con el azar y una dosis de instinto como la que tuvo el navegante genovés hace más de 500 años al descubrir América, también había hallado otra 'región' mar adentro: el 'continente basura'.

15 años después

Hoy, quince años después de ese avistamiento, esa porción de desechos flotantes no es un espejismo. Está creciendo impulsada, según Greenpeace, por las 6 millones de toneladas de residuos que caen al mar cada año.
El Instituto Scripps de Oceanografía, en EE. UU., indicó que esa 'sopa de plástico' en alta mar se ha multiplicado por 100 entre 1999 y el 2010.
Los desperdicios concentrados en esa parte del Pacífico se agrupan en un remolino provocado por corrientes que impide que se dispersen hacia las costas: "Una mancha repugnante de 3,4 millones de kilómetros cuadrados", dice el Centro de Estudios Espaciales de EE. UU. Lo desconcertante es que la Administración Nacional Oceánica y Atmosférica dice que el 80 por ciento de esos restos los producen fuentes terrestres y el 20 por ciento restante, los barcos.
Juan Manuel Díaz, director científico de la fundación Marviva, que trabaja por la sostenibilidad marina en Costa Rica, Colombia y Panamá, explica que la basura puede llegar allí de Canadá, Asia o América Latina, situación que está dañando la fauna. Miles de ballenas y tortugas quedan atrapadas en redes. Sin contar la intoxicación con químicos de animales que luego son consumidos por el hombre. La revista Marine Ecology Progress dice que los peces en el Pacífico ingieren hasta 24.000 toneladas de plástico al año. Además, los desechos son aprovechados por una invasiva araña acuática (Halobates sericeus) como incubadora, especie que ahora abunda y puede llegar a cambiar el ecosistema.

En otros lugares

Esta crisis sanitaria no es exclusiva del Pacífico. Díaz Merlano dice que sucede algo similar en el mar de los Sargazos, al norte de las costas de Haití, donde existe otra 'isla de basura', un nuevo giro oceánico similar al del Pacífico y que también se ve en otras zonas del Atlántico. Los residuos son difíciles de detectar si no es con expediciones, pues al estar ubicados a pocos metros por debajo de la superficie y desintegrados al punto de que parecen plancton, no son localizables vía satélite. Precisamente, un grupo de franceses acaba de zarpar para ver de cerca, y nuevamente, la 'isla basura' del Pacífico, liderados por el explorador Patrick Dexione.
La idea es crear conciencia, porque al estar en aguas internacionales parece un problema sin doliente. Dexione asegura que como ya no se puede limpiar el mar, la solución es enseñarle al mundo a no arrojar desperdicios, ni siquiera a los ríos. Porque el fenómeno está creciendo tanto que los científicos calculan que en 20 años el 'séptimo continente', como también se le llama a esta mancha, será tan grande como Europa.
Se calcula que puede tener el doble del tamaño del estado norteamericano de Texas, una extensión de casi 1,4 millones de kilómetros cuadrados. Y sigue creciendo. Los desperdicios humanos se agrupan en un remolino gigante provocado por la fuerza de los vientos y las corrientes que actúan en la zona. Al parecer, el vertedero flotante no es el único que existe disperso en los océanos del planeta. Los investigadores creen que hay cuatro más de dimensiones que asustan.
(Basado en El Tiempo.com)